Lote 108: Pluspetrol apuesta por el crudo de Junín

La gran apuesta de Pluspetrol para reponer sus declinantes reservas de hidrocarburos (debido al techo alcanzado en Camisea) es la perforación del lote 108, emplazado en los departamentos de Junín y Pasco.

Se trata de un proyecto muy conocido, debido a las noticias que hacen eco de su potencial para devenir en un nuevo Camisea, es decir, un yacimiento rico en gas.

La novedad, sin embargo, es que Pluspetrol no estaría jugando sus fichas al gas. Su expectativa, según dio a conocer recientemente, es otra: el descubrimiento de petróleo liviano (de alta calidad) en volúmenes significativos.

“La evidencia encontrada en superficie y los análisis geoquímicos que hemos realizado nos inducen a pensar que tenemos una chance del 60% de hallar petróleo”, señaló Federico Seminario, gerente de Geociencias de Pluspetrol, en un reciente foro en la Sociedad Geológica del Perú, al que accedió Día1.

La petrolera estima que puede encontrar entre 900 millones y 2.400 millones de barriles de petróleo, volumen semejante al que la australiana Karoon prevé encontrar en el lote Z-38, localizado frente a las costas de Tumbes.

EL PRIMER POZO

Víctor Sanz, profesor de geología de la UNI, anota que las probabilidades de descubrir petróleo en el lote 108 son bastante interesantes.

“La gran ventaja de Pluspetrol es que ha encontrado afloramientos (petróleo que brota naturalmente a la superficie). Hay una serie de características que indicarían que se puede hallar hidrocarburos, pero todo va a depender de las perforaciones”, añade Sanz.

Precisamente, para confirmar la existencia de crudo, Pluspetrol planea perforar un primer pozo exploratorio en junio o julio del 2018.

“Estamos cerca de un gran descubrimiento de petróleo. La información que hemos recogido apunta a ello. Pero todo dependerá de un one-shot (una sola perforación) que, de ser exitosa, nos abrirá los otros prospectos que hay en la zona”, acotó Seminario. ¿Por qué apostar todo a una perforación?

LOGÍSTICA Y COMUNIDADES

La explicación estaría en el latente riesgo de conflictividad social, como la que estalló en Pichanaqui (corazón del proyecto) en el 2015, y en las complicaciones logísticas de perforar en la selva peruana (mayores a los de otros países).

Recordemos que tanto Hunt Oil (lote 76) como Repsol (lote 57) abandonaron sus respectivos proyectos exploratorios en 2016-2017, tras fracasar en la perforación de un primer pozo.

Felizmente para Pluspetrol, la cercanía del lote 108 a rutas y accesos terrestres le ha permitido aminorar el costo estimado de la perforación, de US$50 millones a US$30 millones o US$35 millones. Conseguir la aceptación social fue más difícil.

Para tranquilizar los ánimos de los pobladores, la petrolera argentina debió negociar acuerdos con 34 comunidades nativas, 9 organizaciones indígenas y 141 poblados de colonos. El resultado fue la firma de 2.000 convenios individuales (con agricultores) y 34 comunales.

Pluspetrol ha invertido US$90 millones en explorar el lote desde el 2006.

FUENTE: El Comercio